Ese abismo tan reconfortante. Curiosamente, que un objeto exterior tenga que recordarnos lo limitados ¿o ilimitados en nuestros sueños? que somos no deja de tener su cosa. Unas zapatillas son parte de nuestra piel también.
(Este estilo surrealista que usas cada vez más es tan sugerente; se agradece, y en este sentido mi comentario del párrafo anterior sobraría)
Ay niña que cada vez me lo pones más complicado, sin embargo mi abismo vive en el interior, la cama no debería acabar nunca y las zapatillas me siempre me las roba Vega, es decir que me he de levantar descalza. Bsss.
8 comentarios:
¿Sabes donde están las zapatillas casi siempre?
Debajo de la cama.
Un abrazo
Si, pero cuesta tanto llegar hsta ellas...es toda una azaña...
besos
Aquí, tu deducción es buena pero mi cama es un canapé :-P
Pluvisca, jaja, sí, lo es, casi como saltar al vacío...a ver a ver qué nos trae la vida hoy...
Ese despertar da un poco de vértigo. Espero que aquello que está hondo no sea demasiado profundo.
Un abrazo
Espero que no tengas que acacharte mucho para recogerlas.
Besos
En verano no importa donde las dejemos...
Besos.
Ese abismo tan reconfortante. Curiosamente, que un objeto exterior tenga que recordarnos lo limitados ¿o ilimitados en nuestros sueños? que somos no deja de tener su cosa. Unas zapatillas son parte de nuestra piel también.
(Este estilo surrealista que usas cada vez más es tan sugerente; se agradece, y en este sentido mi comentario del párrafo anterior sobraría)
Ay niña que cada vez me lo pones más complicado, sin embargo mi abismo vive en el interior, la cama no debería acabar nunca y las zapatillas me siempre me las roba Vega, es decir que me he de levantar descalza. Bsss.
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