Mira que te haces de rogar, pero la espera siempre merece la pena. No diré nada fútíl, ni siquiera desearé que descanses, no desearé, pero pronto te daré un abrazo cómplice. Bs.
Este blog admite futilidades, Emejota, no hagas mucho caso del ambiente austero que destilan mis palabras, es que no sé expresarme mejor. Un abrazo, pronto.
Yo, más que agujeros, ya tengo auténticas troneras, y el cansancio es mi piel y mi osamenta. Has estado sublime en mensaje e imagen, Rat. Te aplaudo, aunque no me escuches.
6 comentarios:
Mira que te haces de rogar, pero la espera siempre merece la pena. No diré nada fútíl, ni siquiera desearé que descanses, no desearé, pero pronto te daré un abrazo cómplice. Bs.
Este blog admite futilidades, Emejota, no hagas mucho caso del ambiente austero que destilan mis palabras, es que no sé expresarme mejor.
Un abrazo, pronto.
Mira que me gustan esas botas, cansadas y todo. Un beso grande, guapa
Yo, más que agujeros, ya tengo auténticas troneras, y el cansancio es mi piel y mi osamenta.
Has estado sublime en mensaje e imagen, Rat. Te aplaudo, aunque no me escuches.
...o la orfandad de los cordones
va de Tao
Alma, resistentes, hechas para durar, no como este viejo y cansado cuerpo.
Un beso.
Isabel, siempre escucho a mis compañeras de batalla, sus agujeros se parecen a los míos. Besos.
Fackel, huérfanos, sí, jaaa, están los tiempos como para desperdiciar cordones...
Besos.
Publicar un comentario