
Pienso en mis horas como en una ristra de ajos. Su olor dulzón me acompaña todo el día.
Horas culinarias de sopa de pan, rissotto de champiñones, chuleta sajona y torrijas. Horas prestidigitadoras ensayando a mezclar con elegancia los arcanos menores. Horas sin música de pura saturación anímica. Horas de confidencias al caer el día. Eslabones de una cadena que aprieta, que te ata a la noche reconfortante.
Pintura de René Gómez One
1 comentario:
Hola!
Precioso texto y buenísima imagen!
Me quedo con esto.
Horas de confidencias al caer el día. Eslabones de una cadena que aprieta, que te ata a la noche reconfortante.
Abrazos
Publicar un comentario