
He asistido durante 4 días a un curso de coaching promovido por el Ayuntamiento de un pueblo vecino. En concreto era para descubrir los talentos que tenemos. El próximo curso, la semana que viene, versará sobre cómo ponerlos en marcha en tu vida. Autoliderazgo: un básico.
Primer día:
En una proporción de 8 mujeres por 3 hombres, todos así como de mediana edad como yo, nos sentamos en círculo gestalt cada cual con su libretita. La coach, estupenda y con voz propia, nos anima el primer día con un optimismo desbordante. Y nos pone deberes... Buscar 50 talentos propios y anotarlos uno detrás de otro. Todos nos movemos inquietos y empiezan a escucharse voces en off: "Será 50 talentos entre todos, no?...", "Ay, Dios, pero si yo no sé hacer nada...", "¿No vale poner antitalentos? esos me los sé y son más de 50..." ,"¿Y han de ser 50?!"... No, podemos poner MAS si queremos, nos concede la coach. Empezamos a reírnos, de puro desasosiego, hasta que nos aclara que los talentos en el coaching son habilidades y capacidades que uno tiene per se. ¿Ejemplos? Ser paciente o organizado o intuitivo o comunicativo.... Respiramos un poco aliviados y nos vamos dispuestos a intentar satisfacer a esa gran mujer, y no morir en el intento.
Segundo día:
Empezamos mal, me digo, cuando veo que la mujer sentada a mi lado saca un papelito de 10x10 cms y observo de reojo que sólo tiene cuatro o cinco palabras anotadas...La miro comprensiva y pienso que su autoestima es aún más baja que la mía, que está por los suelos, porque aunque me ha costado sudor y lágrimas tengo los 50 talentos bien pulcros en mi libreta. Ni uno más ni uno menos. Así soy yo.
Mis talentos son tan receptivos, tan yin, que lanzo la duda que me corroe... a dónde coño voy con eso?¡ Gracias al talento cooperativo de los presentes y el alma amable de la coach, todos -yo incluida- nos vamos con la sensación de ser únicos, irrepetibles y valiosos. Ahí es ná.
Y con más deberes: identificar de una lista inmensa de talentos, aquel que crees es tu talento máximo.
Tercer día:
Me remuevo en la silla. Eso de estrechar tanto el círculo me ha puesto nerviosa. ¿Cómo decidirme por un sólo talento? ¿Y si no escojo bien, resultando que encamino mi vida hacia una dirección que no era? Observad que aquí ya había perdido toda perspectiva de la realidad y creía que una elección de este tipo condicionaría mi vida para siempre...
O sea que escojo el sentido del humor. Si me quedo así pa'siempre, me quedaré riendo.
Cuarto día:
He esperado cada día del curso con ilusión y éste en especial... ¿Voy a descubrir por fin qué voy a ser de mayor? ¿Me será revelado el misterio de mi pobre existencia?...
Peor. Salgo sabiéndolo pero con deberes para toda una vida. He de:
- Tener un dominio energético del tiempo
- Ser activa y resolutiva
- Identificar mis miedos y trascenderlos
- Practicar el autoconocimiento
- Tener buen humor (lo tengo, éste lo tengo!!)
PD de la coach: "No hay viento favorable para quien no sabe adonde va" (Séneca)
(Foto tomada de internet, desconozco autor)







