Hoy he visto morir a una mujer en sueños.
Caía aplastada por la multitud,
mi empujón la ayudaba a caer.
Su cabeza rebotaba en un escalón
y al momento fluía un líquido espeso
como savia marrón
que se esparcía a su alrededor
como una aureola.
La mujer, al expirar, se convertía en hombre.
(Se admiten interpretaciones)