el último tequila rompió el coche
el último sexo fue a oscuras y de pie
hay otros últimos pero no los recordamos
volvemos a esos dos porque ellos guiaron
nuestro espíritu transgresor
ahora ya no queda nada
en la barra del local el cenicero
se ha llenado de cacahuetes
y la máxima aventura de la noche
es salir a pelo a la calle a fumar
y nos sentimos cansadas
mientras nos preguntamos
una a otra qué hacer
qué luz encender
qué beber para no beber