
Desapareció
¿Y el báculo que se te ofreció? no sé dónde lo dejé
¿Y la piedra del altar? en el altar sin consagrar
(foto: Klamath Indian at Crater Lake, de Edward S. Curtis, 1924)
Básicamente mis relaciones amorosas se han caracterizado por un desajuste en los sentimientos: mientras a uno le sobran, al otro le faltan.
Como una vieja comedia: Él era encantador, y ella le amaba; pero ella no era encantadora y él no la amaba.


Me acompaña mi propio perro negro, ese que conoce mis miserias y se tumba conmigo a descansar en los charcos.
Sin ropajes llamativos para andar en silencio, como un peregrino, atiendo siempre a la cruz de piedra que marca un cruce en el camino.

Este cripticismo acabará con la paciencia de más de uno, entiendo que he de esforzarme un poco...





