15 de enero de 2013

Diosa de la noche


Hay un lugar fuera de lugar
perdido en las sombras de la ciudad,
con aire de vicio que te golpea al entrar
y te cuelga el abrigo con mucho esmero,
tiene escaleras al cielo detrás del WC
y espejos que no devuelven la mirada.

Allí podrás mecerte en la barra del bar
apurando el poso de tristeza en la copa.
Allí al final de la noche una estrella 
bailará encima de la mesa de billar
y cuando esté desnuda apagará deseos,
oh mi diosa obscena de la noche.


6 comentarios:

  1. M e convendría apagar deseos, mas que nada para poder pasar de según que cosas...

    Petons

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  2. Me gustan ese tipo de lugares, los antros con mucha historia subterránea, aunque reconozco que no los frecuento (esto de la edad...).
    Te ha salido un poema muy narrativo, pues toda una historia contiene entre sus versos. Lo único que deseo es que esa diosa esté feliz y no se sienta mal con lo que hace, o utilizada.
    Besos siempre.

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  3. Que la diosa se lo pase bien, eso es lo que cuenta.

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  4. Oye me ha gustado, no sabes cuánto!! Genial. Saludos.

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  5. Pero cómo me lo habría perdido.!!! Genial imagen, en cuanto a los deseos, ya por el hecho de desear seguir viviendo se puede sentir cualquier cosa. Bss.

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  6. "He penetrado por el portal más exterior hasta el oratorio donde un pecado es una plegaria; ¿qué importa si el rito es mortal, oh Nuestra Señora de las Angustias, qué importa? A ti te pertenece el último vino que vierto, el último en el cáliz que vaciamos, oh atroz y lujurioa Dolores, Nuestra Señora de las Angustias."

    Me encantaron tus versos, me recordaron a la "Dolores" de Swinburne.

    Saludos

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