
yo no soy sólo yo, soy también
ese espacio vacío a mi alrededor
más tenaz que mi sombra
más sutil que mi aliento
más fuerte que mi voluntad
si lo niego se repliega
adhiriéndose a mis huesos
si lo afirmo se pavonea
usurpando todo mi mirar
en ese espacio vacío
crece mi soledad
como una muralla
infranqueable
Te envuelve y si te descuidas se meterá en uno mismo. Haciendo salir lo que hay dentro, para llenarlo de sí, de vacío.
ResponderSuprimirBonita e inquietante entrada
Saludos
Vaya...
ResponderSuprimirTú eres tambien el otro... El día que aprendamos eso seremos más felices... Un abrazo.
ResponderSuprimirMuy bello poema. Somos también el vacío y el silencio, lo que decimos y lo que callamos.
ResponderSuprimirinfranqueable... y sin embargo las palabras nos dejan entrar...
ResponderSuprimirun abrazo
No deberíamos dejarla entar si no es deseada.Creo
ResponderSuprimirBesos
También soy así y tengo los ojos acostumbrados a ese vacío.
ResponderSuprimirLo expresaste de forma sublime, querida Rat.