11 de junio de 2010

Elegía a la madre






















Dejó de ser madre en una hora oscura
en la que se cubrió de estrellas
y vagabundeó intocable hasta el alba.

Ellos dormían; pero lo olieron
en el sudor agrio de su piel
cuando les besó de madrugada.

Uno enfermó, para reclamar lo perdido.
Otro huyó, para no sentirse abandonado.

La mujer besa el hueco que dejan
sus cabezas en la almohada, cada mañana.

14 comentarios:

R.A.B dijo...

Se lo he leído a mi madre y a ella también le ha encantado. Gracias.

Raticulina dijo...

RAB, lo dices en serio?

Aquí me quedaré... dijo...

Si tuviera a mi madre, también se lo leería.

Besos

R.A.B dijo...

Claro, mujer

R.A.B dijo...

¿De quién crees que heredo mi gusto por la poesía? Tiene 83 años la vieja, y todavía escribe, con faltas de ortografía, pero escribe...

Raticulina dijo...

Aquí,RAB: no me imagino leyéndole el poema a mi madre, si lo hiciera probablemente me dijera que es bonito pero yo la sabría sumida en la extrañeza...
Tengo una madre estupenda pero la comprensión a ese nivel la he encontrado fuera del ámbito familiar. Me alegra constatar que es posible encontrarla también dentro.
Abrazos

Eastriver dijo...

Un poema duro pero muy bonito. Me gusta la poesía cuando se mancha de vida...

PÁJARO DE CHINA dijo...

Besar el hueco de la cabeza ausente en la almohada es ... de una dulzura entrañable. Quiero decirte: me hace extraordinariamente feliz que estés en Marienbad, leerte aquí y en Marienbad, esa cueva de topos que no permite que nos extraviemos.

Te abrazo fuerte.

Isabel Martínez dijo...

¿Se puede dejar de ser madre, por muy oscuras que sean las horas? Me temo que no, y tú misma lo confirmas, pues los huecos de los hijos quedan ahí siempre.
El abandono del nido materno, el corte del cordón umbilical, la extrañeza de lo más propio que huye... Dice tantas cosas...

Meri Pas Blanquer dijo...

Impactante poema, emocionaste mi sangre mujer.

tula dijo...

Me ha encantado....
un beso.

Raticulina dijo...

Gracias a todos por comentar.

Sí es lo que parece dijo...

Precioso, se lo puedo leer a la mía? Bueno, eso si logro hacerlo sin emocionarme.

Me quedo por aqui si no es molestia.

Raticulina dijo...

Bienvenida, Sí.
Vosotras y vuestras madres me estais emocionando a mí...