7 de marzo de 2010

La sombra del caracol urbano
















Un día muere un amigo.
Otro día muere un amor.
La vida ya no te reconoce.
Nace la tolerancia a vivir.



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5 comentarios:

mariajesusparadela dijo...

No es bueno sobrevivir. Hay que volver a apasionarse.

tula dijo...

Desde las fragas del río Miño.
Un beso.

Estonetes dijo...

Hay momentos en los que se toca fondo y solo queda que volver a subir.
Besos.

Isabel Martínez dijo...

Como en las famosas leyes, en ocasiones todo lo malo se junta, pero la ruleta gira y nos espera otra cara más amable.

La muerte forma parte de la vida. Hasta nosotros mismos somos muerte anticipada. Por eso, mientras la vida nos visite cada día, a vivir plenamente. Mañana, quién sabe.

Fackel dijo...

Que eso, Rat. Que el caracol es un paradigma de los ciclos que no cesan. En la tolerancia interior está la clave. En ella, el reconocimiento. No cejar. Paso calmo. La vida es nuestra.