28 de febrero de 2010

El potro





















3 comentarios:

Fackel dijo...

Como un trazo a carboncillo, qué preciosidad.

Y ahí, él. Con toda la vida por delante. Sin saber dónde va. Sin saber dónde llegará. Único objetivo: correr y desbocarse, si el orden de su especie se lo permite, claro.

Muy bello, Rat. Estimulante.

kweilan dijo...

Precioso!

Isabel Martínez dijo...

¡Qué brío lleva! Pura energía. Una auténtica belleza, igual que esta fotografía magnífica.