2 de enero de 2010

Del rigor























Ya no concibe la decepción
como traición o mentira,
es una mera consecuencia del vivir
que el tiempo se encarga de validar.

Siente el rigor avanzando
como una venda apretada,
la mortaja de una necesidad
que se viste y se alimenta sola.





Foto:Raticulina

9 comentarios:

tula dijo...

...!!vaya!!....he usado palabras iguales y parecidas, incluso para ver que sucedía, en inglés...
..decepción, cobardia, traición..incluso desprecio..son como escollos para un navegante .. suenan horrible...
solo nos queda el tiempo y vivirlo.

..somos navegantes en el infinito y los vientos Alisios ya están entrando.
us beso

mariajesusparadela dijo...

Es cierto, terriblemente cierto.
Pero, sigue doliendo.
Y tengo muchos, muchos años.

Isabel Martínez dijo...

Enhorabuena. Este poema es magnífico, precioso, sabio, contundente, toda una declaración de principios.
Lo suscribo en su integridad, en fondo y en forma.
¿Seremos siamesas?

Eastriver dijo...

Como María Jesús o Isabel lo suscribo totalmente. El poema es muy intenso, un verdadero poema moral, una moralidad como decía mi admirado Jaime Gil de Biedma. Pero creo que, no poéticamente sino moralmente, falta una segunda parte que trato de aplicarme siempre: hemos de aprender de esas decepciones... Aprender no significa bloquearnos, sino todo lo contrario, hacernos más libres, aprender a respetar más a los otros. Es nuestra lucha cotidiana en la que estamos muchos puestos. Un abrazo enorme.

Raticulina dijo...

Tula, y esos vientos alisios, ¿ayudan a surcar ese infinito de palabras que suenan horribles?

María Jesús, más años, más vida, inevitable. Espero llegar, manque duela.

Isabel,¿siamesas y homónimas? ja, el colmo...Aunque creo que tú te llevaste un cacho mayor de generosidad. Gracias.

Eastriver,muy buena tu reflexión. Ya me aconsejó alguien que no usara la palabra mortaja, que suena muy fuerte y como a muerto, pero yo le atribuyo el significado de apósito, de vendaje que ayuda a curar...para poder seguir en esa lucha.
Un abrazo

Meri Pas Blanquer dijo...

Se alimenta, resiste, se nutre... esa es la vida.

Hermosas y reales palabras, bella foto.

tula dijo...

...yo no lo he conseguido ...pero un viejo navegante me dijo que sí,..que un buen día entran esos cálidos vientos y sucede....

Un beso

Fackel dijo...

Las decepciones se superan. Nos vuelven rigurosos y nos hacen renacer. Hay que contar con el hecho de la decepción en esta vida. Como se da el descubrimiento, la ilusión, el deslumbramiento, la sorpresa, la euforia...Es el precio del aprendizaje. Aceptarlo sin mayores dramatismos. Tras cada decepción de alguna manera somos otros. Solo nosotros. Quiero entender así el fondo de tu contundente poema.

Raticulina dijo...

Meri, un saludo desde la resistencia.

Tula, esperaremos pues.

Fackel,así es, en el fondo estamos solos con nosotros mismos, entender eso es un aprendizaje que nos puede llevar toda la vida. Hay momentos en que lo llevamos bien y en otros nos desgarramos...y buscamos y buscamos algo que nos alivie...por eso es importante identificar lo que nos hace sentir bien.

Besos