27 de noviembre de 2009

Bajo el signo del escorpión



















Hubo desiertos sutiles como una mirada perdida
y hubo desiertos que mordían y desgastaban
pero en ninguno verdeció la primavera
ni en ellos se posaron los pájaros amables.

Me recorrí entera con algodón empapado
lista para el blanco pinchazo del olvido
creyendo que mis dunas eran arena
que alguien escurría entre sus dedos.

Hubo espejismos que centellearon, demasiados,
que desaparecieron al menor contacto
y hubo otras tantas renuncias, demasiadas,
que cristalizaron en sangre como rubíes.

Me dejé palpar entera, abandonada
al aire cálido y sofocante de los estíos
descreída en cada grano y cada surco
desvelada al fin, sobrevenida.


(foto sacada de internet, desconozco autor)

A tientas

Poco a poco, a tientas
desdibujo el límite
resbalo entre tus dedos
y me declaro vencida.