5 de julio de 2009

sombra y luz





Creerán que ando todavía con mi ropaje antiguo y que agarro la vida con el mismo motivo de ayer. Y sin embargo soy una desconocida que observa con estupefacción lo que antes me configuraba. Cómo decirles que se han desdibujado los límites, que los bordes del mundo son difusos, que ya no soy nadie y que mi sangre canta esa nada y que canto sin canción, que soy la que canta




(imagen de internet, autor desconocido)

2 comentarios:

tula dijo...

"En esencia todos estamos solos delante del infinito.
Si somos capaces o no de alcanzar nuestros límites es cuestión de responderlo personalmente"
nagual.C.C.

Raticulina dijo...

Tula, como todo en la vida, ese pensamiento es matizable.Es indudable e inevitable que estamos solos, pero ese mismo nagual decía algo así también: Tener un aliado implica tener un poder capaz de transportar a un hombre más allá de los límites de sí mismo.
Y yo digo, porque así lo he vivido, que un aliado puede ser desde una droga psicodélica a una experiencia amorosa, a más de los aliados a los que se puede referir el chamán...y además los límites van cambiando,no?

Un abrazo fractal.