3 de mayo de 2009

Poema a baja voz




No sé como ahogarte entre otros besos
la marea te trae de vuelta otra vez
con cuencas vacías por ojos
que miran lo que no puedo ver


No sé como sellar vacíos en los cuerpos
ni pintar colores en otra piel
con un manotazo por gesto
desdibujaste mi querer


Los recuerdos mascados como un chicle
siguen pegados a mis pies


Me ha salido un poema muy cursi, de esos que provocan vergüenza ajena al leerlos, me temo, pero es lo que hay. Quedaros con la imagen del chicle masticado y me absolveis, si eso.
Foto: Raticulina

10 comentarios:

CaveCanem dijo...

creo que siempre hay que ser muy respetuoso con los sentimientos, los propios... los ajenos... los que se sienten... y hasta con los que no nos gustaria sentir.
cachis con el ancla disfrazada de chicle.

cerriwden dijo...

Los poemas en voz baja son los que una se dice en momentos de ternura por lo que pasó.
Será que las memorias insisten en aprecer.
Como un chicle pegado en la suela del zapato( protejáse un poco raticulina)no todo lo que pasó fué maravilloso.
Besos

Raticulina dijo...

CaveCanem: Muy buena tu imagen del ancla disfrazada de chicle...
Y sin duda los peores sentimientos para mí son los que no me gusta sentir, ya que me hacen sentir disociada...

Cerriwden: este poema en concreto tendría que haberse quedado en silencio, pero bueno, apechugaremos con él.

Tengo muchas tareas por delante, y protejerme un poco va a la par con cuidarme. Gracias por el consejo.

Un beso.

tula dijo...

No has perdido el humor ni el reirte de ti misma..........el camino está abierto.
Es preferible la paz al amor y así los recuerdos se diluyen......pues aunque duela mucho acaban ocupando su lugar, ni más ni menos.
Fractalmente

Raticulina dijo...

Tula: El humor y reirme de mi misma me ha salvado muchas veces la vida. No me gustaría perder esa perspectiva.
Y reirse con los amigos del alma es una Bendición.

Un beso

Fackel dijo...

Ego te absolvo ex chicletis masticatis...¿Sabes cómo aprendí a masticar chicle con nueve años? Era un chicle compartido. Mi amiguito y compañero de mesa lo masticaba todo el día en clase y lo dejaba pegado al pupitre al irse. A la mañana siguiente lo retomaba. Me daba un trozo. Era un chicle, por lo tanto, pletórico de enzimas, nutritivo y gustoso, jaj. No hay como la fraternidad del alimento. Ah, y su bondad.

Buen día y tómalo con estímulo/s, por favor...

NB. procuraré no olvidar la "a"

Nur dijo...

Pues a mi me gusta!

Besotes de miercoles

Raticulina dijo...

Fackel: Gloria amici, entonces!
Porque el chicle, aunque queda en el recuerdo, ha perdido todo su sabor con el paso de los días...no así el amigo.

Un beso y gracias por los ánimos.


Nur: Viniendo de tí y conociendo tu humor ácido, es una agradable sorpresa que te guste.
Seguro que me ha redimido la metáfora del chicle,va,confiesa... Mira que me suelto la melena y revivo de mi libreta a cuadros los poemas a mi primer amor!

Besos

Nur dijo...

jajaja, veo que me tienes bien calada... jaja

Pero si, me ha gustado porque es algo personal, original, intransferible y desde el corazón, y eso siempre merece un respeto.

Lo que dices de soltarte la melena... lo estoy deseando! jaja

Besos euforicos post partido!

Raticulina dijo...

Nur: Bueno, pues sólo me queda decir gracias.

Qué haces a estas horas por aquí? Te hacía en Canaletas !!!

Un beso