25 de mayo de 2009

Azul




Me asomo al abismo. Recreo el vértigo al mirar en su interior. Una garra me atenaza y ya no me suelta, sé que no puedo caer, que la sensación durará y durará hasta que algo parecido a la calma se instale en su lugar. Mientras, susurro mantras apretando los dientes, y sonrío a los vecinos...



(imagen sacada de internet, desconozco autor)

4 comentarios:

Fackel dijo...

Rat. ¿Te das cuenta de que la imagen es según se mire? ¿Desde el fondo de un pozo? ¿Desde la cima de una montaña con un lago abajo? ¿En un vol de nuit? ¿O se trata del ojo de dios? ¿O acaso Visnú despejando las tinieblas? (Peor sería Kali)¿O hay que girar la imagen y contemplar la almedra azulada en vertical? Por lo que veo, hace el efecto de una máscara ("sonrío a los vecinos") ¿Y si en lugar de caída se trata de una ascensión?

Preguntas de un posibilista ante la imagen abismal.

Jurema dijo...

Difícil...
No apretar los dientes! entregarse a la situación es desvanecerla, llegar a la comprensión y con ella la luz del amor.

Que tengas buena semana!
Besitos.

Raticulina dijo...

Tal vez lo que me atrajo de la imagen fueron esas posibilidades que exploras(no todas, alguna se me escapó, a Visnú por ejemplo no lo tomé en cuenta).
Asomarte a lo insondable requiere de una máscara serena que te ayuda a encerrar el rostro contrahecho delante de los vecinos... yo la llevo desde hace tanto que parece una segunda piel. Pero sé que está ahí siempre, no me olvido de ella.

Un beso azul

Raticulina dijo...

Ay Jurema,tal vez en retrospectiva se pueda alcanzar comprensión, pero cuando estás metida de lleno...cuando te alcanza la garra....yo no puedo entregarme, yo lucho y me revuelvo.

Besos y felices días.