30 de abril de 2009

Mírame fijamente a los ojos


No creáis que no me doy cuenta del quejido que es mi blog. Del lamento.

Para deshabituarme de ciertas manías personales hacia tal conducta lastimosa -podéis leer obsesiones y malos hábitos- decidí recurrir a una terapia, cómo no, alternativa: la hipnosis.

La primera sesión no fue nada del otro mundo. No esperaba caer en trance, y no caí, tan sólo le abrí mi mente a la voz que hablaba, ofreciéndole toda mi confianza. Mi conciencia siguió estando allí, escuchando sin cuestionar, pero no había ni rastro de voluntad por mi parte. Me dejé ir, como quien dice...
Lo curioso ocurrió al salir de la consulta. Porqué Yo ya no era Yo. Ta Chan! Estaba desorientada, no conseguía recordar dónde había aparcado el coche, aunque por otro lado estaba tan relajada que casi casi no me importaba. Fue toda una proeza en ese estado encontrar el parking y pagarle al cajero automático. No conseguía acceder al más mínimo de mis pensamientos, como si mi cerebro fuera un gran vacío blanco, por lo que decidí instintivamente confiar en mi experiencia como conductora y poner el piloto automático. Llegué muerta de sueño y me arrastré a la cama. Dormí, agitada, un par de horas. Me levanté...y seguía sin ser yo! Y ahí me acojoné. Que yo misma me altere la conciencia con substancias varias, vale ... pero que lo haga otra persona?¡ Qué desfachatez!
Intenté pensar qué debía hacer, pero mi cerebro estaba vedado. Concluí como pude que me dejaría en barbecho hasta la mañana siguiente y entonces hablaríamos (el famoso hipnólogo y yo).
No hizo falta mandarle a mi abogado. A la mañana siguiente amanecí como yo, y comprendí lo mucho que me quiero, a mí con mis manías.
Continuará...


(fotos: la primera es Kaa, la serpiente pitón de El libro de la Selva. La segunda es de +La CHiCa VuDu+)


6 comentarios:

tula dijo...

eres consciente,...eso lo es todo.
fractalmente

Raticulina dijo...

Tula: Ojalá fuera más consciente. Más bien estoy apegada a mi yo, a mi ego.
Y cuando se desdibujaron los límites de lo que me era conocido como yo, me entró el pánico.

Un beso

cerriwden dijo...

querida Raticulina
El peor de todos es el autohipnotismo.
Me alegro que su inconciente haya sido más fuerte.
Besos

Raticulina dijo...

Cerriwden: Le cuento un secreto: Siempre me había creido invulnerable a cierto nivel. Ha sido una lección.

Un beso

tula dijo...

Por cierto ese dibujo es fantástico......en serio.

Raticulina dijo...

Tula:Si, verdad? Se llama +La CHiCa VuDu+
Lo encontré en la red, en una página P3rturBadora, como puedes ver:

http://inwitari.spaces.live.com/

Un beso