3 de abril de 2009

Lejos


Entre mi experiencia y yo, la distancia se volverá insalvable. No existirá peligro de confusión. Así sabré que los pájaros no cantaron para mí ni el viento aulló por lo que no fue.

Las imágenes serán tal vez el último vínculo que mantendré, del resto aprenderé lentamente a desprenderme con tanta lluvia y noches. Olvidaré cómo se deslizaba en los sueños, cómo se arrinconaba en la oscuridad para sobresaltarme, cómo acompañaba a mi paso el eco de sus pisadas. Negaré que quería detener el instante y adivinarle el gesto más allá de la apariencia, rozarle con la emoción que se agitaba, malherida, en la palma de mi mano. Dejaré de imponer en cada rostro sus ojos de vidrio y fango a la vez. Permitiré el abismo de su ausencia y me iré lejos, de vacaciones.


Foto: Holger Trülzsch

4 comentarios:

Jurema dijo...

Hola!!
Eres una blogera muy avispada y por eso pásate por mi espacio a recoger el premio de PARALELO ADN al Blogger avispado.
Esta en mi casa! (ETIQUETAS, MI GENTE)

Besitos

Raticulina dijo...

Jurema: Caray Jurema, gracias otra vez, pero que conste que todo lo hizo Blogger...
Ya la pongo en la vitrina.

Un beso

Anónimo dijo...

Raticulina,
Me emocionó el post.

Disfruta de las vacaciones, de los que te rodean, de ti misma sobre todo.
Y del paisaje y del canto de los pájaros, que ten por seguro que estarán cantando para ti. Deja que te silben los pobrecitos (yo también lo haría si me cruzara contigo por la calle).

Muchos besos,
H

Raticulina dijo...

H: Gracias por la emoción.
Es curioso pero tu comentario ha creado una nueva red neuronal en mí, ahora cuando escucho a los pájaros me aacuerdo de tí.

Un beso