1 de abril de 2009

La Esperanza según Montero




No a causa de la vida,
sino del sobresueldo de leyendas,
de canciones y mitos
que yo necesité para vivir,
aprendí que el invierno con sus lluvias metálicas
no desemboca nunca
en los hoteles de primavera,
sólo en la flor de otoño
de una pasión cumplida.

Pero el invierno tiene secretos que guardar.

Mientras la niebla del camino borra
los límites del mundo,
hay luces que se acercan por el retrovisor
como un recuerdo
y me adelantan rápidas
en busca del futuro.

No sé,
simple cuestión de azar
o tal vez recompensa.
Pero de nuevo ahí
la presentida
luz de abril en los campos.


Luis García Montero



(foto sacada de internet, desconozco autor)

2 comentarios:

kweilan dijo...

M'encanta aquest poeta. Gràcies pel poema!

Raticulina dijo...

Kweilan: De res, gràcies a tu per passar per aquí.

Un petó.