12 de abril de 2009

Amores libres




Una purificación, lo entiendo así, hundirse
en ese mar de cuerpos desnudos, todo piel y sensación,
deseo sin significado añadido, placer por placer.


Una desesperación, también lo entiendo así,
arrojarse a la multiplicidad de texturas anónimas
sólo para dejar de ser una extraña.

Escultura: Xicu Cabanyes

2 comentarios:

serpiente dijo...

Antes sólo permanecía entre la sutileza y la inestabilidad de este medio... desde el otro día que escribiste en ese post perdido volviste a darme vida.

Quizás para zambullirme de nuevo en ese mar de cuerpos desnudos, a esa multiplicidad de texturas para no dejar de ser un extraño para ti.

Gracias.

http://serpiente.blogspot.com/

Raticulina dijo...

Serpiente: Bienvenido una y otra y otra vez.
¿Qué podemos hacer nunca, sino volver?

Un beso