29 de marzo de 2009

Camino real


En la ciudad donde vivo mueren una media de 300 personas al año. Toca casi a muerto por día. Hace unos meses murió el Pintor, hace una semana murió el Trabajador y hace un par de días el Músico. Pongo ejemplos conocidos.
La imagen del camino no es sólo para los muertos, sino también para los nacidos, que en mi ciudad son el doble de los que mueren. Aunque no sean ejemplos conocidos, todavía.


Mi tiempo vivido aquí ha estado enmarcado por el sonido del campanario de la ciudad donde vivo, que aún tiene alma de pueblo. Así he sabido, por ejemplo, que hoy se ha adelantado el tiempo una hora. Yo la he perdido en la cama.



Foto: Raticulina

5 comentarios:

Jurema dijo...

Me encanta el tañir de las campanas !yo también las oigo!.
Besitos.

cerriwden dijo...

Me encantó la foto.
que cosa más loca; ustedes ahora están en el Atlántico.
Bueno nosotros también.
Ya tenemos un huso horario corrido por decreto hace más de 30 años.
Besos
PD:las campanas de la Catedral de flores me avisan cuando llego tarde a trabajar, es hermoso escucharlas.

Raticulina dijo...

Jurema: Hace unos años me molestaba que la Iglesia, en este caso católica, impusiese a los ciudadanos una tal contaminación acústica, que se sumaba a las muchas imposiciones que teníamos que sufrir los no católicos. Ahora no es que haya desestimado la idea, pero su sonido me reconforta. Tal vez soy una mal pensada y el fin último de la Iglesia era ese???

Un beso

Cerriwden: Leo que en tu pais ha habido un poco de follón con lo del huso horario. Muy alargado, tu pais.
Adecuar los relojes a la hora solar me parece adecuado, y más adecuado me parecería, si de ahorrar energía se trata, adecuar los horarios laborales en función de la mayor o menor duración del día. Los del campo sí que saben..

PD: Con Saturno en casa III, como yo, no te aportan una sensación de gravedad al momento?

Un beso

María dijo...

Me trajeron las campanas. Me atrajo el Camino. Me gustó la refexión y la forma de narrarla. Saludos .~)

Raticulina dijo...

María, veo en tu blog que el camino y tú sois uno.
Gracias por dejar un recuerdo de tu paso por aquí.

Un saludo