8 de marzo de 2009

Atrapasueños



No sé quien dijo que hay puertas que se abren que no pueden volverse a cerrar.

Con la curiosidad de Pandora he abierto unas cuantas puertas a lo largo de mis años. No han sido crueles para el mundo pero sí lo han sido para mí. Crueles y reveladoras, como sólo pueden serlo los paisajes oníricos.

También hay puertas que uno no abrirá jamás. Y saber cuales son puede ser igual de cruel y revelador.

Aquí estoy, creando sueños donde unas puertas se abren y otras se cierran.


(Imagen sacada de internet, desconozco autor)

8 comentarios:

kweilan dijo...

"Puertas que uno no abrirá jamás"...Da qué pensar, raticulina

Jurema dijo...

Hay puertas que mejor no abrirlas!
Todo depende de la curiosidad o necesidad que se tenga para asumir lo que pueda haber al otro lado,
La paradoja es que las puertas se inventaron para estar cerradas, si no fuera así no tendrían sentido..

Muchos besos en el día de la mujer.

El que corre con lobos dijo...

Hola Raticulina;
A menudo me parece que estemos en un laberinto de puertas, y esto me recuerda la peli. "The Cube".
Para dar cada paso, para cada etapa siguiente, hemos de tomar un decisión, elegir y también discernir. Y como dice Jurema tras cruzar un umbral asumir lo que nos espera al otro lado.
Es curioso como ciertas analogía nos dan con que reflexionar:
Puedes entrar y volver a abrir la puerta para salir.
Abrir la puerta y echar un vistazo, a ver que hay al otro lado sin tener la obligación de cruzar el umbral y volver a cerrar la puerta.
Puedes llamar ante de entrar y esperar o no a ver que pasa.
Puedes pasarte una vida entera encerrada en un cuarto sin atreverte a experimentar cruzar al cuarto de al lado.
Y si las puertas tienen cerradura ¿no tendríamos que buscar primero las llaves para abrirlas?
Y si las puertas no fueran puertas sino nuevos senderos que recorrer, y si no fueran puertas sino encrucijadas.
Peor que equivocarse es el miedo a equivocarse. Entonces hemos de buscar un camino con corazón, un camino que nos produce alegrías y nos llena de energía y valor.
Siguiendo con las analogías, si esto no fuera un sueños donde unas puertas se abren y otras se (permanecen cerradas)cierran, sino la elaboración de un enorme puzzle existencial, donde nos toca probar donde encajan cada piezas. Y a veces acertamos a la primera y otras hemos de probar varios intentos.
Sea cual sea la opción allá va un tierno apretóncito de manos para tod@s.

Raticulina dijo...

No pensé que un difuso sentimiento pudiera dar tanto de sí, pero un símbolo como la puerta nos retrotrae a cada uno a nuestra propia experiencia,psicológica o vital, y entonces nos acordamos de lo que hicimos o dejamos de hacer, de ese misterio que se nos mostró o que no quisimos expermientar...
Os agradezco vuestra reflexiones y comentarios.
Un saludo a los tres.

Anónimo dijo...

hola Raticulina,
que encontrais de malo en las Puertas??
la puerta, simbolo de abertura, de transición, de entrada a una nueva vida...
qué sería de todos nosotros sin puertas que franquear?
no concibo que el valor y la valentía de la curiosidad no nos sean recompensados.
creo que traspasar el Umbral es síntoma de salud psiquica.
no me imagino ante la puerta "ad infinitum" sin dar el primer paso.
CaveCanem

Karlo dijo...

Hay otras puertas que solo quedan entre abiertas esperando que dejemos de dudar :)

saludos cordiales
Karlo

Raticulina dijo...

CaveCanem: hay que ser muy valiente para cruzar tu puerta, pero quien lo haga será recompensado, no lo dudo.

Karlo: tu puerta está abierta de par en par. He entrado a echar un vistazo. Nos vemos al otro lado.

Príncipe Bastardo dijo...

Las puertas son divertidas. La gente se preocupa demasiado.
Los japoneses, cuando tiran al arco, no piensan en el blanco ni en la flecha: no piensan en nada.
A mí me encantan las puertas, son como un desafío. Lo que no me gusta es espiar por la cerradura.
PD: del post de antes: no te preocupes, soy un lector escéptico, no creo en lo que leo. Tal vez me creo a mí proyectándome en los libros. Nada más.