14 de enero de 2009

Superando la dualidad concreto/abstracto




"En rigor, incluso dentro del modelo estándar de la física de partículas, éstas no son unas ridículas bolitas puntuales, sino algo todavía menos intuitivo, meramente relacionado con los cuantos de excitación de los campos. Quiere decirse que, en última instancia, la física no trata tanto con substancias como con relaciones. Sucede lo mismo en biología, donde una forma viva es un conjunto de relaciones, más que de partes. Lo que significa que, en términos generales, la realidad es antes abstracta y relacional que concreta y substancial. (Y, por consiguiente, mucho más poética de lo que se creía).... ¿Por qué la realidad habría de ser completamente inteligible?"
Prólogo de Salvador Pániker a El nuevo humanismo y las fronteras de la ciencia (Ed.Kairós)


¿Se acerca la nueva física a la metafísica? ¿Serán los futuros científicos humanistas, como los pioneros que presenta este libro, los nuevos abanderados de la mística? No creo ni que quieran ni que sea posible, sin embargo es esperanzador observar como la ciencia, y en concreto la física cuántica, en su afán por hacer inteligible lo que llamamos realidad, se sumerge cada vez más en el misterio de la interconexión entre todo. Y más esperanzador es ver como se empieza a trascender el lastre cartesiano que ha ahogado durante 400 años a la ciencia y a la sociedad occidental, restringiéndola en la dicotomía sujeto/objeto y limitándola con la creencia en la división cuerpo/mente.
Pues yo me alegro cuando los científicos, estudiando el átomo, se quedan pasmados al observar cómo los electrones se comunican entre sí: saltan instantáneamente de una órbita a otra -lo que se ha venido a llamar salto cuántico-, independientemente de lo alejados que estén uno del otro en el espacio, de una forma totalmente impredecible en cuanto a dónde y cuándo lo harán. A ese pasmo lo llaman Principio de Incertidumbre...

Todo lo cual me lleva a decir, como René Char: "Estamos advertidos: fuera de la poesía, entre nuestro pie y la piedra que pisa, entre nuestra mirada y el campo que recorre, el mundo es nulo."

O como Chesterton:
"Cuando los pedantes nos invitaron a observar
De qué fría mecánica los acontecimientos
Debían dimanar, nuestras almas dijeron en la sombra:
Tal vez sí, pero hay otras cosas..."

(Foto sacada de internet, evidentemente. Desconozco autor)